Ver en alta resolución
Déjate llevar con soledad para caer en los acerados hábitos de filudos enemigos dispuestos siempre a esperar cuanto sea necesario para hacerte creer que os parecéis en el fondo de toda esa vulgaridad colectiva llamada verdad.
Después, inúndate de patrañas escritas para crearte compañía ficticia proveniente del rechazo usual que proclamas como algo natural.
La hemoptisis, ya lo sabes, te liberará.
Ve más allá, no te quedes en lo traqueal.
Y corre a danzar, patán.